2015-03-30

El más grande

¡Centenario de un Gigante!

El 30 de marzo de 2015 se cumplen 100 años del nacimiento de quien está considerado como el futbolista paraguayo más grande de todos los tiempos: El nacionalófilo ARSENIO PASTOR ERICO MARTÍNEZ

Muchos hemos oído del gran Arsenio Erico. Y resultá fabuloso saber que está noble tierra, como la que es Paraguay, ha visto nacer a un astro del fútbol mundial.

Erico comenzó de la forma más humilde; jugando en un equipo los torneos del colegio Salesianito. Pero era notorio su amor por los colores de su querido tricolor, y con un maestro como Manuel Fleytas Solich, se abrió paso por las formativas de la gloriosa Academia hasta lograr el anhelado debút frente a Sol de América el 27 de setiembre de 1931.

La guerra del Chaco alcanzó al " Saltarin Rojo", lo que lo llevó a prepararse para defender a la patria. Pero un golpe del destino lo hizo formar parte de la selección de la Cruz Roja, la cual iba a enfrentar, en partidos amistosos, a Uruguay y Argentina. Desde esos encuentros todos sabrían quien es Erico.

Directivos del Independiente de Avellaneda quedaron maravillados con el astro paraguayo, pero no sería el último partido de Erico con Nacional; ya que volvió a vestir la casaca tricolor el 6 de setiembre de 1942, y ese mismo torneo dió como regalo el quinto título a su Nacional Querido. 

Los hinchas de independiente lo recordarán por:
Por esto, y muchos otros logros quedará en la memoria de los hinchas del rojo de Avellaneda.

Volviá despúes de su travesía por Argentina, a nuestro país. Jugó 11 partidos más en 1949 con la casaca tricolor. La particularidad de este momento es que además de ser jugador era técnico del cuadro albo. Ese torneo lo tendría al equipo de Nacional como Vicecampeón solo superado por Guaraní.

Arsenio disputó su último partido como jugador frente a Guaraní en la temporada de 1950. Pero seguiría ligado a Nacional como técnico hasta 1953; regresando luego en 1955 para salvar al Trico del descenso.
Se alejó definitivamente del mundo futbolístico frente al club con el cual había enfrentado en su primer partido, Sol de América. Fue el seis de octubre de 1956, depidiéndose con victoria del mismo rival (4-3).

Arsenio Erico es y será un hombre que roba todos los adjetivos; un ejemplo de persona dentro y fuera del campo. Un astro del fútbol mundial que encendió una llama que hasta hoy día seguirá encendida porque Erico vivirá por siempre, y por siempre será nacionalófilo.

Por tus goles,por tu magia, por tus gambetas por tus saltos acrobáticos, por tu técnica, por tu elegancia, por tu humildad, eres un orgullo nacional...sí, NACIONAL